Los procesos inflamatorios empiezan cuando los compuestos químicos son liberados por el tejido dañado. Como respuesta, los glóbulos blancos producen sustancias que hacen que las células se dividan y crezcan para reconstruir el tejido para ayudar a reparar la lesión. Por lo tanto, esta es una actividad necesaria que realiza todo cuerpo sano, ya que esté siempre avisa ante cualquier daño mediante el proceso inflamatorio.
Todas las
enfermedades graves tienen que ver con la inflamación, cuando se habla de cáncer,
problemas cardiovasculares, problemas en los riñones, etc. primero siempre se
inflaman antes de generarse cualquier de estas.
El bazo es una
glándula que se encuentra debajo del seno izquierdo, este es muy importante
porque hay se almacena los glóbulos blancos, los macrófagos, entre otros, es
decir que en este se encuentra todo lo necesario para el fortalecimiento del
sistema inmune.
Las células
mesoteliales recubren las cavidades corporales y también cubren el exterior de
nuestros órganos para evitar que se rocen. Tienen pequeños 'dedos', llamados
microvellosidades, que detectan el ambiente y advierten a los órganos que
cubren que hay un invasor y se necesita una respuesta inmune. Gracias a una
investigación realizada por el Dr. Paul O Connor del Colegio Médico de Georgia
(EE. UU.), se descubrió que el consumo de agua con bicarbonato activaba la
respuesta inmune de estas células y por ende detienen la inflamación.
Para curar la inflamación, es necesario ayudar al metabolismo, por medio de la alimentación, tomar agua en base al peso del cuerpo, jugos verdes, bajar los niveles de azúcar, bajar alimentos ricos en carbohidratos procesados, consumir cúrcuma, canela, magnesio, vitamina e, vitamina c, aceite dha, aceite de onagra